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Entendemos por juegos
de tablero aquellos cuyo elemento fundamental es un tablero alrededor del cual
se desarrolla la acción. El ejemplo más típico de un juego de tablero clásico es
el parchís.
Los juegos de tablero y de miniaturas tienen como característica el poder ignorar la barrera generacional. Padres e hijos, gente de muy diferente edad pueden disfrutar juntos de los mismos juegos, dado que los mecanismos los hacen accesibles a cualquier persona interesada y las múltiples temáticas hacen posible encontrar un interés común.
Además está el valor educativo de dichos juegos. La mayoría de ellos implican la utilización inteligente de los recursos que el jugador posee conforme a una estrategia que él mismo traza. Algunos exigen, además, una capacidad de negociación con los otros jugadores, sin la cual la victoria se hace casi imposible. Por último, otros exigen la colaboración y el trabajo en equipo hacia una meta común, en lugar de la oposición entre los distintos jugadores.
En los juegos de
miniaturas el elemento esencial del juego son las distintas miniaturas.
Normalmente a cada miniatura se le adjudica un valor en puntos, en función de su
utilidad para el juego. Cada jugador cuenta con un número máximo de puntos para
formar su equipo, combinando las distintas miniaturas de la forma que considere
adecuada.
Los juegos de miniaturas tienen varios valores añadidos. Los ejércitos de miniaturas se venden sin pintar, de tal forma que es el jugador el que los pinta antes de llevarlos a las partidas, con lo que esto conlleva: desarrollo de destrezas, desarrollo de la atención, de la capacidad de hacer proyectos a largo plazo (el pintado de miniaturas es un proceso laborioso pero altamente satisfactorio).
Por otra parte, muchos de estos juegos están ambientados en épocas reales y con ejércitos reales (por ejemplo, los romanos del De Bellis Antiquitatis) con lo que el componente educativo del juego crece exponencialmente, pues que anima a los jugadores a informarse sobre el período concreto, los uniformes, las tácticas
Como su propio nombre
indica, el elemento primordial de estos juegos son las cartas. Tenemos dos tipos
de juegos de cartas, los juegos de cartas no coleccionables y los juegos de
cartas coleccionables.
La diferencia estriba en que los juegos de cartas no coleccionables tienen uno o varios mazos cuya composición está prefijada y no varía de partida en partida, mientras que en los juegos de cartas coleccionables el mazo de cada jugador puede cambiar de partida en partida.
Los juegos de cartas coleccionables (estilo Magic), son juegos “vivos”, porque un jugador va actualizando, mejorando, cambiando de táctica, y probando diferentes combinaciones de cartas en su mazo. Los juegos de cartas coleccionables enfrentan a jugadores (generalmente por parejas, pero puede haber partidas con más participantes), cada uno con su mazo. La composición del mazo la decide el propio jugador de acuerdo a su colección de cartas y la estrategia que busca en la partida (puede tener más cartas agresivas, defensivas, cartas que bloqueen los movimientos de su oponente, que manejen multitud de cartas que se fortalecen entre sí al jugarse juntas...). De esta manera, cada partida es siempre distinta, y se puede resolver un duelo en unos veinte minutos. De lo que hayamos aprendido en esta pelea tomaremos medidas para mejorar nuestra baraja, comprando nuevas cartas, o cambiando algunas de nuestra colección que no nos sirvan o ya no queramos por otras que posean nuestros oponentes habituales u otros jugadores.

Importado de Japón, este juego es ya un clásico dentro de nuestras jornadas. El juego consiste en bailar siguiendo las indicaciones de la pantalla, consiguiendo puntos si lo haces correctamente. El baile se realiza sobre una alfombrilla conectada al ordenador en la que hay 4 flechas: adelante, atrás, izquierda y derecha. El ordenador irá mostrando diferentes flechas de forma sucesiva al ritmo de la música.
El juego exige una gran coordinación corporal y provocará en los jugadores y observadores una gran cantidad de risas y diversión. ¡Recomendado para toda la familia!